que fue el ´primero que compró papá.
Estuve en estos días en Copetonas, apenas una semana que se redujo a... casi nada, ya que los días son muy cortos y nos quedábamos con papá calentitos adentro, sin madrugar mucho, y cenando muy temprano. No pude dar ni una vueltita por el pueblo, ni visitar amigos: si iba una vez y no estaban, ya no podía volver. Definitivamente, no me alcanzó el tiempo. Y muy pocos datos nuevos pude recoger. Nos poníamos a conversar con papá, quien demasiado rápido va perdiendo la memoria, y a mirar- por ejemplo-, su colección de mates. Y mostrándome el primero que compró cuando aún no sabía que los coleccionaria alguna vez, recordó cómo lo consiguió: era soltero aún, e iba de Irene a Cascallares a caballo, por un camino de tierra, mucho antes de que se hiciese la ruta 3. Paró para refrescar el caballo y descansar un poco, en el boliche de campo del "Pata de palo", quien en realidad se llamaba Donato Diez, (el nombre lo supo muchos años después) y que resultó pariente de Bernardino Diez, que tenía en Copetonas horno de ladrillos. En lo del "Pata de palo", papá tomaba siempre una copita de caña de durazno, cuando le tocaba pasar por allí. Y en esta oportunidad, en el interín, divisó una bolsa de red de grandes agujeros, donde se observaban muchos mates de calabaza, pero con colita (o manija), todo en una pieza. A papá le gustaron y se compró uno. Tampoco sabía papá en ese momento, que lo usaría, desde que se casó, y durante mucho tiempo , porque era el único que tenían.
Como soy curiosa, ya se me despertó el afán de saber si había mas boliches de campo por esos caminos de Dios que cada tanto mi padre recorría. Entonces recordó un almacén de campo, de ramos generales, llamado" Marcos Paz ", que había yendo para Pringles. Y otro, llamado" Boliche de chapa", mas cerca de Irene.
Es muy probable que nada, ni su huella en el suelo, quede de ellos.
Como soy curiosa, ya se me despertó el afán de saber si había mas boliches de campo por esos caminos de Dios que cada tanto mi padre recorría. Entonces recordó un almacén de campo, de ramos generales, llamado" Marcos Paz ", que había yendo para Pringles. Y otro, llamado" Boliche de chapa", mas cerca de Irene.
Es muy probable que nada, ni su huella en el suelo, quede de ellos.
Acompaño estos comentarios, con imágenes de la colección de mates de papá.