Ya saben los seguidores del blog que trabajé muchos años en la cooperativa agrícola de Copetonas. Y se imaginarán que tengo muchos recuerdos, algunos de ellos realmente graciosos.
Lo que voy a narrar ahora, es para mí, aún hoy, desopilante.
Le sucedió a un viajante, de esos que llegan a diario, de manera regular, para ofrecer su mercadería. El señor pidió, no bien llegó, permiso para ir al baño. Por supuesto, se le indicó el lugar, pero no el de varones, sinó el de damas, que siempre estaba mas presentable. Tardó un rato, mas bien prolongado, y luego apareció. Conversó brevemente con el encargado de salón, y se despidió. Un tiempo después, cuando una de las chicas hubo de ir al baño, se encontró un calzoncillo MUY SUCIO colgado de una de las canillas. Pobre hombre!! Nunca más volvió!.
Este es, papá, el libro que no fué.Te acordás con qué ilusión, con qué entusiasmo, plasmaste tus recuerdos en un cuaderno? Yo no podía permitir que se perdiera todo eso ,y decidí empezar este blog, en homenaje a tus hermosos 91 años, por tu vida honrada y también por la de mamá, que desde algún lugar nos acompaña.Ojalá, papá, así lo entiendas.Será como entender mi corazón. (Aquí también mi homenaje a tantos hombres y mujeres que HICIERON Y HACEN COPETONAS)
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lunes, 27 de diciembre de 2010
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