


Trilladora 1928 , en campo familiar. Coche Buick 1923 , perteneciente a la familia. Los 7 hermanos Christiansen, nacidos en Copetonas: A la izquierda comienza la fila don Félix, y , de manera cronológica , le sigue Ana Christiansen de Hastrup, Clara Christiansen de Pedersen,Eulalia Christiansen de Termansen, Elly Christiansen de Teckildsen, Elisa Christiansen de Jensen, y la cierra don Juan, a la derecha.
(gentileza Carmen Rasmussen de Hastrup)

Enrique (Canuto) Simonsen en la máquina niveladora
Llegaban de un país bastante poblado y chico; generalmente familias con muchos hijos, aunque también arribaban solteros que habían dejado novias o esposas en su patria. Muchos venían del oeste de Jutlandia. Dicen las crónicas que en 1840 llegó la fragata Bellona, al puerto de Buenos Aires, con muchos marineros rubios, procedentes de Dinamarca. Se cuenta que los primeros en llegar fueron Hougaard y Ambrosius, allá por el siglo IXX, luego vendría la oleada mayor, que se estableció en tres comunas: Tandil, Necochea y Tres Arroyos .Sin embargo, otros dos nombres de pioneros en la zona, son también mencionados: Pablo Meisler, un acaudalado dinamarqués
que se estableció en 1865, poniendo con un socio un negocio en el Paso del Médano. Hablaba perfectamente el español, lo que facilitaba su trato con las autoridades. Se estima que su presencia en estas tierras fue fundamental para "atraer" a otros connacionales a la zona. Y el segundo nombre a mencionar, es el de Juan Fugl, quien se afincó en Tandil. Fue pionero también en la creación de escuelas rurales en esa región. Por aquellos tiempos , en esos lugares el 25 % de la población era danesa. Todos comenzaban de peones, hacían buenas cosechas y trabajaban en el invierno ahorrando todo el dinero que podían. Los que ya eran chacareros se mostraban muy solidarios con sus paisanos y a menudo les ayudaban dando un pedazo de campo para que lo trabajaran o prestando herramientas. De a poco, iban comprando un arado y una yunta de caballos y trabajaban por tanto. Así, la próxima cosecha comprarían una chata, el año siguiente arrendarían unas hectáreas, etc. Ese fue el comienzo como productores de la mayoría de los dinamarqueses. Algunos apellidos que recuerdo son: Hastrup, Haugstrup,Sterup, Mikkelsen, Olsen, Jensen, Hansen, Ostergaard, Skou, Gundesen, Simonsen, Sorensen, Pedersen, Petersen, Termansen, Andersen, Poulsen, Nielsen, Rasmussen, Kristensen, Khristiansen, Osgaard, Larsen… Es de destacar que no había analfabetos en ese colectivo de inmigrantes, ya que desde el año1814 regía en Dinamarca la ley de alfabetización. Las mujeres danesas fueron puntales indiscutibles de sus hombres, destacándose en las labores de aguja, y en la repostería, además de ser muy limpias, discretas y correctas .En nuestra zona los daneses hicieron destacables aportes en pro de sus paisanos, a saber:
La Biblioteca Volante (1901), Tres Arroyos
La Caja Danesa (Mutual para enfermos), Tres Arroyos.
Cementerio Danés, Tres Arroyos
Compañía de Seguros Dan ,Tres Arroyos
Colegio Argentino Danés, Micaela Cascallares
Colaboración: Rodolfo Justo Christensen (Bolle)
(Rodolfo es hijo de Jens Jorgen Christensen y Luise Kristina Larsen, quienes fueron quinteros durante décadas en Copetonas. Y el apodo de Rodolfo en realidad para los copetonenses es “Polen”, por una deformación popular. Bolle quiere decir bollo, y lo recibe Rodolfo porque a una tía al verlo de niño con los cachetes coloraditos se le ocurrió que parecían bollos.)
que se estableció en 1865, poniendo con un socio un negocio en el Paso del Médano. Hablaba perfectamente el español, lo que facilitaba su trato con las autoridades. Se estima que su presencia en estas tierras fue fundamental para "atraer" a otros connacionales a la zona. Y el segundo nombre a mencionar, es el de Juan Fugl, quien se afincó en Tandil. Fue pionero también en la creación de escuelas rurales en esa región. Por aquellos tiempos , en esos lugares el 25 % de la población era danesa. Todos comenzaban de peones, hacían buenas cosechas y trabajaban en el invierno ahorrando todo el dinero que podían. Los que ya eran chacareros se mostraban muy solidarios con sus paisanos y a menudo les ayudaban dando un pedazo de campo para que lo trabajaran o prestando herramientas. De a poco, iban comprando un arado y una yunta de caballos y trabajaban por tanto. Así, la próxima cosecha comprarían una chata, el año siguiente arrendarían unas hectáreas, etc. Ese fue el comienzo como productores de la mayoría de los dinamarqueses. Algunos apellidos que recuerdo son: Hastrup, Haugstrup,Sterup, Mikkelsen, Olsen, Jensen, Hansen, Ostergaard, Skou, Gundesen, Simonsen, Sorensen, Pedersen, Petersen, Termansen, Andersen, Poulsen, Nielsen, Rasmussen, Kristensen, Khristiansen, Osgaard, Larsen… Es de destacar que no había analfabetos en ese colectivo de inmigrantes, ya que desde el año1814 regía en Dinamarca la ley de alfabetización. Las mujeres danesas fueron puntales indiscutibles de sus hombres, destacándose en las labores de aguja, y en la repostería, además de ser muy limpias, discretas y correctas .En nuestra zona los daneses hicieron destacables aportes en pro de sus paisanos, a saber:
La Biblioteca Volante (1901), Tres Arroyos
La Caja Danesa (Mutual para enfermos), Tres Arroyos.
Cementerio Danés, Tres Arroyos
Compañía de Seguros Dan ,Tres Arroyos
Colegio Argentino Danés, Micaela Cascallares
Colaboración: Rodolfo Justo Christensen (Bolle)
