Del libro
EL PUEBLO QUE ME VIO CRECER- COPETONAS
BICENTENARIO DE LA PATRIA 1810- 2010
Gerardo Aragón
Este es, papá, el libro que no fué.Te acordás con qué ilusión, con qué entusiasmo, plasmaste tus recuerdos en un cuaderno? Yo no podía permitir que se perdiera todo eso ,y decidí empezar este blog, en homenaje a tus hermosos 91 años, por tu vida honrada y también por la de mamá, que desde algún lugar nos acompaña.Ojalá, papá, así lo entiendas.Será como entender mi corazón. (Aquí también mi homenaje a tantos hombres y mujeres que HICIERON Y HACEN COPETONAS)
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miércoles, 6 de mayo de 2015
lunes, 4 de mayo de 2015
Don Gerardo Aragón : sus historias ( 1 )
Gerardo Aragón nació en Oriente, el 29 de Diciembre de 1926. Su madre, Asunción Aragón era copetonense. Fué ella, precisamente, quien cruzó el viejo puente del Río Quequén con su hijito en brazos, recién nacido. Hasta aquí, quizá, una historia como tantas. Pero la mamá de Gerardo muere cuando él tenía apenas seis meses de vida, y ese acontecimiento cambió su vida radicalmente, ya que a partir de ese momento es criado por sus abuelos Felipe Baccá y Eusebia Herrera. Ellos tenían su casa en la misma manzana en que estaba - y está- , el Hotel Vega. Conoció a su madre a través de una fotografía que sus abuelos le mostraron, y siempre la quiso. Pero también quiso y agradeció a sus abuelos el cariño, la educación, el estudio que le brindaron , siempre. (pág. 2)
En su paso por la Escuela N° 25, recuerda a Palacios, el panadero que donaba en las fiestas patrias dos canastos de bollos y masas, que se consumían luego de los actos, acompañados de un jarrito de chocolate caliente. (pág. 3)
Cuenta que fué muy feliz. Pero recuerda también la sorpresa que luego se transformó en curiosidad, cuando él y otros chicos jugaban un "picadito" en un baldío que estaba frente a la casa de los abuelos , y vieron pasar por la calle principal una trilladora que marchaba muy lentamente. Detrás, una casilla, dormitorio del maquinista y su ayudante. Luego, otra casilla, donde dormía el cocinero y además cocinaba. Mas atrás, aún, una chata playa con la gente y sus pilchas, y, de manera separada un par de chatas espigadoras con 4 caballos cada una.
Cerrando ese desfile, el carro aguatero y el hombre encargado de abastecer del vital líquido a la trilladora, al cocinero y a los peones.
La curiosidad hizo que Gerardo y sus amigos, siguieran esa marcha de hombres, bestias y máquinas, hasta la ( hoy "vieja" ) comisaría.
La trilladora era de un pionero de Copetonas: Don Andrés de Urcullu. ( pág. 4 )
(Del libro EL PUEBLO QUE ME VIO CRECER- COPETONAS
CENTENARIO DE LA PATRIA- 1810-2010 )
En su paso por la Escuela N° 25, recuerda a Palacios, el panadero que donaba en las fiestas patrias dos canastos de bollos y masas, que se consumían luego de los actos, acompañados de un jarrito de chocolate caliente. (pág. 3)
Cuenta que fué muy feliz. Pero recuerda también la sorpresa que luego se transformó en curiosidad, cuando él y otros chicos jugaban un "picadito" en un baldío que estaba frente a la casa de los abuelos , y vieron pasar por la calle principal una trilladora que marchaba muy lentamente. Detrás, una casilla, dormitorio del maquinista y su ayudante. Luego, otra casilla, donde dormía el cocinero y además cocinaba. Mas atrás, aún, una chata playa con la gente y sus pilchas, y, de manera separada un par de chatas espigadoras con 4 caballos cada una.
Cerrando ese desfile, el carro aguatero y el hombre encargado de abastecer del vital líquido a la trilladora, al cocinero y a los peones.
La curiosidad hizo que Gerardo y sus amigos, siguieran esa marcha de hombres, bestias y máquinas, hasta la ( hoy "vieja" ) comisaría.
La trilladora era de un pionero de Copetonas: Don Andrés de Urcullu. ( pág. 4 )
(Del libro EL PUEBLO QUE ME VIO CRECER- COPETONAS
CENTENARIO DE LA PATRIA- 1810-2010 )
Cuento todo esto, que de por si es sumamente interesante, para contarles que Don Gerardo Aragón, escribió , ya mayor, dos libros que hablan de nuestro pueblo, el pueblo que lo vió crecer: Copetonas. Los dos libros fueron donados a la Biblioteca del Instituto Secundario Almafuerte (ISA), y están allí para que todas las personas que lo deseen , los consulten.
Para aquellos interesados en leerlos, he puesto , a modo de referencia, el número de las páginas donde aparece el relato publicado mas arriba .
Pero seguiré escribiendo mas historias, según sus recuerdos, porque valen la pena.
Sólo me resta agradecer a Eduardo Aragón, quien me habló de los libros de su padre y me permitió publicarlos ; a las gentiles bibliotecarias de la biblioteca del ISA, y por supuesto, a Don Gerardo, cuyo trabajo me mueve, además , a admiración, por la edad avanzada en que lo realizó.
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miércoles, 18 de junio de 2014
Copetonas entre los años 1950/1960 (manzana N° 9)
Vamos a recordar, ahora, cómo era la manzana N° 9; que familias la ocupaban, según Ernesto Sierra. Esta manzana está comprendida por las calles Av.Gral. San Martín, Independencia, Armada Argentina y La Rioja.
Sobre la calle principal, en esquina con La Rioja, aparece el Hotel Vega. El edificio de este hotel es histórico, si pensamos que el pueblo como tal nace en 1912, y en el 21 el señor Mantecón lo vende a la familia Vega.
En los años que nos ocupan hoy, sobre la avenida principal , al lado del hotel, en un terreno lindante, Bonifacio Vega hacía la quinta para el consumo de su comercio.
Sobre la calle principal, en esquina con La Rioja, aparece el Hotel Vega. El edificio de este hotel es histórico, si pensamos que el pueblo como tal nace en 1912, y en el 21 el señor Mantecón lo vende a la familia Vega.
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| Fotografía de la década del 60, donde se observa la esquina del hotel Vega. Al centro, de oscuro, Reynaldo Vega, último miembro de esa familia en explotarlo. Ocasión: nevada en el pueblo. |
| El hotel hoy. Al frente, en ochava, ahora hay un almacén. Y el patio ha sido muy remodelado.Desaparecieron las habitaciones altas- Y sólo quedan 5 piezas por calle La Rioja. |
Luego venía la casa de Galo Hernández, que aún está, hoy como vivienda de Miguel Martínez (Artesanías "El Mocito").
A continuación, la casa de Gauna y su señora doña Antonia, quien fue portera en la escuela N° 25 durante años.
Después Carlos Segundo Repetti y su familia. En realidad ellos vivían hacia la parte de atrás del
terreno. Al frente, había un tallercito, (del cual aun queda la fosa), y dos departamentos pequeños que siempre estaban alquilados.
Luego, en esquina con Independencia, un baldío. Hoy creo que está la vivienda de Julio Eguaras (hijo).
Y ya estamos sobre calle Independencia; la primera vivienda era la de Smith y familia. (Hoy allí viven Ofelia Súarez y Cacho Prado).
Luego un terreno, y ya venía la casa de Canuto Simonsen y Aurora Alonso, e hijos. Aurora sigue viviendo allí. Luego otro terreno, y a continuación la familia de Nery Iglesias. Y en esquina, simplemente, un baldío. Estamos doblando hacia la calle Armada Argentina, y la primera vivienda que recuerda Ernesto es la de Tascón , (hoy sería la casa de Florido), después viene , en otra casa , contigua, Juan Carlos Gigena - pero antes había vivido allí la familia de Leandro Castro-, después aparece la carpintería de Augusto Abraham, por la que pasaría posteriormente Ardanz, y donde hoy trabaja Daniel Ostiza tambien con carpintería.
| Carpintería, hoy de Ostiza. |
A continuación, la casa de la familia Bianculli ( hoy la casa es ocupada y muy cuidada por Olga Petersen de Fontenla).
Esta casa es gemela con la que le sigue, y que ocupaba Botinelli. En realidad las dos fueron construidas por Botinelli, quien era constructor (y socio de Tascón).
| Casa de Olga Petersen. |
| Casa que fue de Botinelli. |
Y después, llegamos a la esquina, terreno baldío, -hasta el día de hoy-, que linda , sobre la calle La Rioja, con una casa que ocupaba la familia Emanuele. Luego sería ocupada por Jorge Varela, y con el correr de los años, por la señora Susana Montes de Valdez.
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