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lunes, 11 de mayo de 2015

Don Gerardo Aragón: sus historias ( 6 )

Del libro:
         EL PUEBLO QUE ME VIO NACER- COPETONAS
         BICENTENARIO DE LA PATRIA 1810 - 2010
                                                          Gerardo Aragón

En este libro, Don Gerardo tiene también un recuerdo hacia la vieja comisaría, y el trabajo de los policías cuando hacían la ronda. ( Pág.20 )

Recuerda a La Primera Dorreguense, de Iribe. Era amarilla, dice. Salía de Oriente y bajaba la barranca para llegar al puente viejo sobre el río Quequén. Enfrentaba caminos de tierra, barro, etc.,hasta la ruta 3,  para ir y volver a y de Tres Arroyos.
Y El Trébol, verde, con Aurelio Rodríguez al volante.
Y los coches galeras, para llevar pasajeros y hacer comisiones : el de Roque Emanuele y el de Joaquín Ares. ( Pág 21 )

La cancha de pelota- bar y cancha de bochas... ( Pág. 23 )

El rancho de Zoilo Banegas y Felisa Pintos, con su horno de barro, piso de tierra, y los bailes que se hacían, a fuerza de " acordeona", mientras el vino corría de mano en mano. ( Pág. 24 )

También hay un párrafo para las esquiladoras, fuente de trabajo, que hoy se ha perdido.
Algunos de los dueños de esas máquinas fueron Malerbi, Antonio Cercós, Funes, Caballero...
( Pág 25)

Esta es una máquina esquiladora, de la familia Michiels.


Estos son los dos libros escritos por Don Gerardo, donados a la biblioteca
Almafuerte.  En ellos están mas detallados cada uno de los temas que voy mencionando..

viernes, 8 de agosto de 2014

Copetonas entre los años 1950/1960 ( manzana N° 22 y 22 Bis)

La manzana N° 22 está limitada por las calles Misiones, Neuquén, Av. General San Martín y La Pampa.

Sobre la calle principal estaba la comisaría.
A la vuelta, por La Pampa, estaba la familia Serna, muy cerca de la avenida .
Y dando toda la vuelta a la manzana, ya sobre Neuquén estaba la casilla de Aurora Piacenti. Hacia adelante de esta casillita, una cancha de fútbol que creemos era la del Club Talleres.


Así era la comisaría, hoy desaparecida por completo.
(Nótese una persona en la puerta; quien sería?)



La calle 22 Bis está entre Misiones, Tierra del Fuego, Av. San Martín y Neuquén. Precisamente por esta última calle aparece la casa de la familia Román, cerca de la esquina de la avenida.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Edificios en Copetonas (1927)

Tengo la impresión que esa es una de las casas que aún se
conservan, detrás de las vías.
-Si alguien lo sabe, por favor, escríbanme.-




Fuente: Estancias y Chacras  de nuestra tierra.  Tomo I. Pdo.de Tres Arroyos

Gentileza Sr. Carlos Hernández.  

miércoles, 2 de mayo de 2012

Familia Demuro-García (ellos también hicieron Copetonas)

En esta fotografía vemos a la familia Demuro-García, mientras vivieron en Copetonas. El jefe de familia era José Abel Demuro, Oficial de la Policía, destinado a la Comisaría de nuestra localidad, durante la década del ´50.
Su esposa, Hilda García de Demuro.
Y sus hijos: a la izquierda Daniel, a la derecha Lito, y en brazos, Felisa.
Todos los niños nacieron en el lugar de trabajo del padre, también hogar familiar: la comisaría.
Abajo, al centro, Coca Pippig y su hijita Elda.

Por lo que se, Daniel es Biólogo y Lito Artista Plástico. ( ver al pie)

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Nos cuenta Lito Demuro, radicado en Jujuy, que cuando se fueron de Copetonas, él era muy pequeño, pero jamás olvido su tierra natal; este pueblo que los copetonenses llevamos en el alma y en el corazón.
Tampoco olvida a Coca Blanco de Pippig, ni a su familia, a quienes quiere entrañablemente.
Cuenta Lito tambien que la familia anduvo por Orense, luego por Tres Arroyos y otra vez Orense.
Daniel, su hermano es Biólogo y está radicado en Perú, y su mamá vive en "La Feliz"
Gracias , Lito, por sumarte a este blog, ( y alegrarme el corazón con tu aporte)






jueves, 16 de septiembre de 2010

El miedo...(o "La caldera del Diablo")

Raúl Lezcano

Varela y Peregalli

Rodolfo Mayo, el menor

Título en la revista Así

Erreguerena y parroquianos

Edificio de la antigua Sub-comisaría

El año 1967 fue para Copetonas el año del miedo. Cuando han transcurrido 43 años, muchos de sus protagonistas ya no viven.
Todo comenzó con la llegada del oficial principal Hugo Néstor Vázquez a la sub-comisaría del pueblo. Ahí comenzaron los allanamientos, apremios ilegales y abusos verbales.
El miércoles 18 de octubre tres vecinos se animaron y en el despacho del juez en lo Penal de Bahía Blanca, Juan José Llobet Fortuny, contaron casi a coro que traían graves denuncias en sus puños.
Uno de ellos era Pedro Martínez, quien contó al juez que "tres personas que se titulaban policías entraron por la fuerza a mi casa, revisaron todo y se llevaron una vieja cama de hierro, un cajón con botellas vacías ,un cuerito de cordero y dos bolsas vacías. Un día antes , los mismos habían detenido a mis cuatro hijos y me habían impedido verlos".
El segundo vecino, Segismundo Alonso Prieto, contó: "Yo estaba en mi negocio-tengo un bar-, cuando llegó el oficial Vázquez, acompañado por tres personas vestidas de particular.Vázquez se quedó en la puerta mientras los compinches empezaron a registrar a todos los parroquianos. Uno de los que venían con el policía se metió detrás del mostrador y revisó todos los cajones mientras me insultaba. Después echó a empujones a un cliente".
El tercer hombre, Everardo Erreguerena, habló: " A mi me pasó lo mismo. Tengo un negocio de bar y confitería. Una noche entraron estos individuos, palparon de armas a todo el mundo, pidieron documentos, y retiraron luego a dos menores que estaban en una mesa. Después me obligaron a bajar dos persianas del local. A la semana siguiente, en otra recorrida, me clausuraron el negocio y me citaron para labrarme un acta de contravención."
De esta manera, nuestro apacible pueblo, comenzaba a inquietarse.
Con el patrocinio del abogado Jorge Duarte, se presentaron ante el juez bahiense los vecinos Nélida Mercedes López, Alicia Peralta, María Inés Leguizamón, Pedro Martínez, Edmundo Alonso, Everardo Erreguerena , Eduardo Máximo Varela (delegado municipal de Copetonas) e Hipólito Peregalli (presidente de la Junta Vecinal), diciendo que desde el 12 de octubre en adelante habían sido detenidos por la policía local Juan Peralta, Abelardo Sayago, Horacio Orlando García, Nicolás Plácido Barrera, Felipe Santiago Martínez, Pedro Martínez, José María Martínez, Armando Aníbal García, Alberto Dufaur y un menor de 17 años. Según los denunciantes, estas detenciones fueron hechas sin explicación alguna.
Los presos fueron incomunicados en la sub-comisaría, y aunque familiares y vecinos querían verlos, y llevarles ropa y alimentos, siempre fue impedido por el oficial Vázquez, que se sentía amo y señor del pueblo. Los presos fueron tratados brutalmente; fueron muchos los vecinos que oyeron gritar a las víctimas en su encierro. Los médicos Bordone y Caro, de Tres Arroyos, constataron los golpes redibidos. El delegado municipal dijo que" nosotros no apañamos a los delincuentes, quien comete delitos debe pagarlo, pero esta gente es inocente". De hecho, no se les pudo probar nada, y a la larga, todos fueron liberados.
Pero ya estaba desatado el escándalo en Copetonas: los medios nacionales daban difusión al tema, algunos amarillistas con grandes titulares, como "La caldera del Diablo", al referirse al pueblo.
Vázquez actuaba secundado por los cabos Balbuena y Ríos y el sargento Gil, y a la hora de los castigos todos pegaban, insistiendo con los golpes para que confesaran su delito. En su abuso de autoridad, Vázquez llegó a sacar de la escuela al menor Rodolfo Mayo , de 13 años, y lo castigó con un látigo para que confesara un robo que no cometió. El niño, aterrorizado , confesó lo que no había hecho, por miedo nomás. Esta detención se produjo el 20 de octubre, y ese mismo día todo el comercio de Copetonas cerró sus puertas en señal de repudio y protesta.
Todo Copetonas, a esta altura, estaba con miedo, y hablaba por lo bajo.
Mientras, nuevos nombres, de nuevas víctimas, empezaban a aparecer: Raúl Lezcano, agricultor, fue testigo de un atropello y alzó su voz. Mohamed Hulus, de 73 años,dueño de un bar, recibió la visita de la comisión policial, que lo increpó en pésimos términos, y le requisó su morada, acusándolo de quinielero. Hulus cerró su negocio, aterrorizado y se fue a Tres Arroyos con su familia. También Alberto Tortoroli fue víctima de la furia de Vázquez, cuando regresaba del cine y fue parado por dos policías de civil. Simultáneamente, Loreto Zingales, fue detenido sin motivo alguno.
A todo esto, Vázquez dijo que "lo que pasa es que este pueblo nunca tuvo policía efectiva. Solamente contaba con dos agentes, vecinos de la localidad, quienes estaban acostumbrados a actuar de otra manera. Yo mismo he participado de los procedimientos y puedo asegurar que se han realizado correctamente". Estas y otras consideraciones fueron la defensa del oficial, que finalmente fue separado de su cargo y trasladado a Tres Arroyos. Lo reemplazó el oficial principal Carlos Pérez. Mientras, el ministro de Gobierno se aprestaba a investigar personalmente el increíble episodio, informado por el Intendente de Tres Arroyos, Anuncio Diez Balbuena, de la magnitud , gravedad y repercusión de los hechos.
Sólo dos meses de atropellos policiales fueron suficientes para que nuestro pueblo perdiera -en lo policial-, la categoría de sub-comisaría, y quedáramos con un destacamento policial.
Pero , al fin, los copetonenses pudieron volver a su ritmo habitual.


miércoles, 8 de septiembre de 2010

Delegación Municipal


Como no podía ser de otra manera, fuimos a visitar al Delegado Municipal, Jorge Guillermo Fuertes, para saber sobre su gestión e informarnos del quehacer diario que lo ocupa. Fuertes pertenece a la Junta Vecinal, y ya va por su tercer mandato. Y claro, le hicimos preguntas de todo tipo.
Ya había leído mi posteado, así que pude constatar que lo poco que había escrito al respecto, era correcto. Por ejemplo, la cantidad de habitantes: unos 1300, cifra que se ajustará con exactitud cuando se realice el próximo censo, en breve. Preguntado sobre la ambulancia, que pasó a depender del ámbito municipal, Jorge contó que ahora se guarda en la sala de Primeros Auxilios, y que además consiguió (después de mucha resistencia de las autoridades ) reemplazarla por un modelo mas nuevo. La oficina del Correo Oficial de la República Argentina también es una novedad de los últimos tiempos, porque ahora funciona en un anexo de la Delegación. Había un riesgo cierto de que el Correo desapareciera de Copetonas, lo perdiéramos para siempre, por ello se lo reubicó en un salón lindero , sobre calle Pedro Eugenio Aramburo.
Consultado Jorge sobre cuántos empleados trabajan hoy en la Delegación, nos decía que tiene 7 empleados en calle y 2 en la administración. De los 7 obreros, 1 está destinado a tareas en el cementerio, pero a diferencia de otras épocas, éste ya no vive-como sus predecesores- día y noche en el camposanto, para preservar su salud mental y porque además es absolutamente innecesario. Esta tarea hoy la desempeña Raul Pinardé.
Consultamos sobre la existencia de algún proyecto sobre desarrollo y utilización posterior de la energía eólica, a lo que nos respondió negativamente, ya que llevarlo a cabo exige una erogación de dineros que hoy no hay. (Seguramente Ud. se hará preguntas , como yo, de porqué en un país tan grande y con tantas zonas ventosas, el Estado Central no aprovecha esta energía!)
La Sala de Salud, la querida Salita de Primeros Auxilios, depende hoy del Municipio de Tres Arroyos; es un ente descentralizado, y se obtienen los remedios para la población carenciada ,del Hospital Pirovano. En la Sala trabajan 3 empleados : Elda Serna, Gustavo Castro y Laura Sorensen.
Otro tema importante es el de la construcción de viviendas municipales. Había 28 casas , en dos barrios distintos, pertenecientes a dos planes diferentes. Por el Plan Federal, últimamente se construyeron 24 nuevas unidades habitacionales, en el predio que fuera la cancha del Club Copetonas. De esas 24, sólo 23 están entregadas; la número 24 está libre, sin estrenar, y a disposición de un médico o una enfermera que quiera establecerse aquí. No deberá pagar nada.
Hoy la Delegación está abocada con entusiasmo a hermosear la plaza que está en el trazado original del pueblo, esa plaza que siempre quedó como desubicada geográficamente, muy próxima a la antigua Sub-comisaría. Fuertes contaba cómo con exigües recursos colocaban unas piedras recuperadas del ferrocarril, marcando sendas; cómo se había respetado la arboleda que estuvo desde que yo tengo uso de razón, y cómo había dispuesto otros pasos para embellecerla e iluminarla. La plaza está situada entre las calles Avda. San Martín y Misiones, y las trasversales Dinamarca y Belgrano.
Ya he comentado en otro post que el pueblo luce limpio, agradable, prolijo, y eso es sin duda mérito de esta administración, que junto a los habitantes que buscan mejorar el aspecto del lugar y su calidad de vida, logran mantenerlo en ese estado. Pero mas allá de este comentario, desde mi apreciación personal, también debo decir que Fuertes , que quiere a su tierra chica por sobre todas las cosas, se preocupa por lo que en el mundo hoy se preocupan: la forestación. Y por ello es que ha puesto muchos árboles y seguramente pondrá mas en cuanto esté la Ruta 72 terminada.
Finalmente, la Ruta 72 fué también tema de conversación.
Hubo divergencias respecto a por donde debía pasar: a 3 km. del pueblo, decían unos, o como sostenían otros, ahí nomás, detrás de los galpones del F.F.C.C., lo que equivalía a 1 km.de distancia. Finalmente primó este último criterio, y se siguieron los pasos pertinentes.Vialidad Provincial aprobó el proyecto y ya fueron notificados todos los propietarios de las tierras. Hoy se está ejecutando la base del camino de acceso a Reta y un tramo de la ruta 72 desde Copetonas en dirección a Lin Calel. Es una obra largamente esperada, que llega después de 40 años de pedir y pedir.
Hace 25 años , ya se había realizado el corrimiento de alambrados desde el cementerio hasta Reta, pero luego todo quedó en la nada, de ahí el escepticismo de muchos productores , pero al ver que la obra está en marcha, su ánimo a cambiado. Es que, al decir del Sr.Intendente de Tres Arroyos, Carlos Sánchez, los productores van a poder ahorrar mucho en fletes, cuando tengan que transportar su producción hasta los puertos. En ese sentido, Copetonas pasará a ser una localidad intermedia entre los dos puertos bonaerenses de mayor importancia nacional: Ingeniero White y Quequén, y ello hace revivir las ilusiones de los copetonenses.
Esta etapa de las obras, -corrimiento de alambrados, alcantarillado y ejecución de bases-, comprende 9 km. desde Copetonas a Lin Calel, lo que es la ruta 72 propiamente dicha, incluido lo que pasa por la localidad para empalmar con el acceso a Reta, mas 26 km. hasta el balneario. Si bien calculan que va llevar mas de un año de trabajo, se estima que para fin de año el alambrado del nuevo camino llegará al punto final del acceso, el mismo ingreso a Reta, ya zona urbana, hasta la iglesia.
Con todo esto, Jorge Fuertes también se ilusiona mucho, y al hablar del tema, explicaba que él no quiere que el pueblo se muera, por eso insistió en que el camino pasara lo mas cerca posible de nuestra localidad, en la convicción de que siempre alguna inyección monetaria recibirá el pueblo. Es bueno recordar que Reta no tiene estación de combustibles ni entidad bancaria, (con su cajero automático respectivo), que sí tiene Copetonas, y que es un excelente servicio para los viajeros.

Quiero agradecer enormemente la gentileza que tuvo Jorge Fuertes para conmigo, ya que a pesar de todas sus obligaciones hizo un tiempo para atenderme ( y no es la primera vez que lo hace), amable, distendido, y atento a las sugerencias que yo pudiera hacerle. Gracias, Señor Delegado!, gracias Jorge Fuertes!