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miércoles, 5 de agosto de 2015

Tres propiedades , tres problemas...



Aspecto parcial de la propiedad de la Familia Lo Presti-Di Nàpoli,
-no actual-.


Taller de Andersen, imagen de hace unos años.

La que fue casa de Isaac Vaskoboinik y familia.
 
 
 Estuve en Copetonas en estos días, en un paso fugaz, y poco pude ver del pueblo , pero siempre se encuentra una con algún amigo, e invariablemente, en ese ratito, - como en esta vez-, se quiere conversar de todo un poco.
El amigo que encontré me contaba de la gran preocupación que existe entre algunos copetonenses por tres propiedades que están en pleno centro y en muy mal estado.
La primera preocupación se da en el caso del taller de Andersen ( foto 2 ), cuyo inmueble de chapa corre serio peligro de venirse abajo en cualquier momento. Por eso aclaro que la foto no es actual. Ahora está mucho peor.
Y luego, queda la casa de José Lo Presti, también mucho mas dañada que lo que se ve en imagen, ya que la fotografía tiene algún tiempo; y la que fue casa de Vaskoboinik, hermosa y fuerte otrora y hoy apenas un fantasma que solo despierta pena.
Me solicitaron que hablara de esta preocupación, multiplicada por tres, porque en alguno estaba la esperanza de que alguien, - municipio, herederos, etc.- , actúe y tome la determinación necesaria y a tiempo. Me recordaban que en Octubre llega el cumpleaños del pueblo, y les gustaría que estas cuestiones ya estuvieran resueltas.
Sin dudas, el caso del taller es el mas urgente. Está situado en la misma cuadra del Club Copetonas.
En cuanto a la propiedad de Lo Presti, lo que queda de ella está sobre la calle principal, en su frente, y en su lateral, ( porque está en esquina ), mira a lo que era el hotel de Vega.
Y lo de Vaskoboinik, , también sobre asfalto, está situada en la misma manzana del Club, pero como quien dice, a espaldas de él.
Entiendo el deseo de la mayoría de los habitantes de la localidad, para hermosear sus calles. Copetonas es pequeño y prolijo, y querrán reforzar esa prolijidad, como es natural. Pero  el caso del taller es otra cosa: la construcción hoy muy deteriorada puede ser una amenaza permanente para cualquiera. Y digo esto, con absoluto respeto hacia sus dueños.
Cumplo en contar a los lectores de esta preocupación, y agradezco a los que confían en este espacio.
 
 

viernes, 15 de mayo de 2015

Don Gerardo Aragón: sus historias ( 7 )

Del libro:
          EL PUEBLO QUE ME VIO CRECER- COPETONAS
          BICENTENARIO DE LA PATRIA  1810-2010
                                                                   Gerardo Aragón

A la Sociedad Española, la conoció cuando era un purrete. En ese lugar, antes había un taller mecánico de un tal Gordo Scoccia. No existía la farmacia ni la Delegación. Alrededor, sólo baldíos. En ese salón, se hacían las fiestas, y reuniones políticas. El pueblo concurría masivamente.
( Pág. 26 )

El Hotel Argentino: cuando lo conoció había dos españoles a cargo. Después emigraron y tomó posesión de él Lorenzo Brinda y señora , que pertenecía a la familia Di Nápoli. Estaba muy cerca de la estación del F.F.C.C., y tenía por clientes a ferroviarios, viajantes, gente del campo...(Pág. 28)

El taller de José Andersen y sus operarios vestidos de azul : el Negro Castresano, Blas Fernandez, Severo Alfonso... ( Pág. 29 )

El frente del salón de la Sociedad Española, hoy.
Ha sufrido algunas reformas.






martes, 16 de septiembre de 2014

La Historia en imágenes (42) [Casas]

Entrada al pueblo, calle principal.

Calle principal, salida hacia Reta.

Una imagen de la casa que fue de Antonio Campaña, -derecha-
 hoy Centro de día de los jubilados.

Otro aspecto de la calle principal,
saliendo a Reta.

Fue una hermosa propiedad...
El tiempo y el abandono hizo estragos en ella.

Fue la ferretería  de Juan Hernández.
Hoy la familia Briceño Explota el salón para fiestas.
Aquí vive la familia Musa- Zubiaurr, por
csalle Misiones.

En esta propiedad vivió Cosme Sosa y flia.
Hoy cuasi abandonada, fue testigo de una gran tragedia.

Este era el taller de Mikkelsen, suegro de Chiquita Ostiza.
Frente de la casa que fue de Mikkelsen que
tenía lavadero.

Esta fue la casa del guardahilos Rivero.
Un tiempo supo vivir en ella Juancito Hernández y su familia.

Casa que fue del matrimonio Andersen Murúa.


La familia Scoccia- Orbe vivió aquí.

Una vista del frente del taller de Enrique Scoccia.

Local que hizo la familia Sierra para tienda.

En esta esquina se construyó este edificio para
panadería. luego, con los años, fue sede del Bar Irupé, de
la familia Vergara,  y años después, la familia Tortorolli
puso su mercería, atendida por Mecha Alvarez de Tortorolli.
Como se aprecia en la fotografía, el inmueble
ha sufrido modificaciones con el tiempo.

Aquí vivió Coco Espiñeyra y su familia.
Lateral del chalet de  la familia Andersen- Musa.

En esta casa vivió la familia Ponzio-Franganillo.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Publicidades de la década del 20

Esta fotografía es de suma importancia. Nos muestra cómo era el
hotel que estaba en lo que hoy es la esquina de la cooperativa de servicios.
De este edificio sólo queda el frente en donde está La Suriá.
Además, vemos que Brinda, antes de instalarse por su cuenta, estaba en sociedad.
Interesante fotografía donde se aprecia el alambrado que cerraba la vereda.
La casa central, y la sucursal...
Esta publicidad no corresponde a Copetonas, pero me ha hecho
mucha gracia ver la dualidad comercial:
Pompas Fúnebres . Servicio para casamientos

jueves, 28 de junio de 2012

Flia. Andersen-Gaviola (ellos también hicieron Copetonas)

Para comenzar esta historia, debo remontarme prácticamente a los orígenes del pueblo, ya que es en esa fecha en que ubicamos a  Don José Andersen, padre de Lito, ( de quien  me ocuparé mas adelante), y hombre muy influyente de la época. Don José era un dinamarqués de buena presencia, que siempre estuvo ligado al comercio. Y durante muchos años tuvo como socio a otro dinamarqués: Clausen. Frecuentaba mucho el hotel de Petersen, del cual ya me ocupé en otro post, sito en lo que es hoy calle Aramburu 659 . En ese hotel,  dijimos, se puso la primera ( y única ) cancha de bowling de Copetonas. Pero ahora me entero, por Lito, que dicha cancha se puso con dinero que Don José aportó para ayudar a ese amigo, Petersen, quien era paisano suyo.
En el pueblo tenemos una casa, que he fotografiado muchas veces, que en su frente dice la fecha de su construcción: 1917. Pues esa casa, fue construida para Don José, sobre lo que es hoy calle Armada Argentina, entre Pedro E. Aramburu y España. El destino original de ese inmueble fue el de Taller Mecánico, por eso a la entrada, que consta hoy de un corredor, se puede apreciar una puerta de tres hojas: allí ingresaban los autos a reparar. Y es precisamente allí  donde estaba la fosa, que con los años se rellenó y con piso de mosaico disimuló su presencia.
El negocio debe haber superado con creces las espectativas de Don José, ya que para el ´20, se lo ubica trabajando en el taller de chapa, que aún sigue en pie, aunque en tristes condiciones, pegado a lo que era el original taller. Tuvo representación, también, de la Agencia Case, con repuestos para máquinas agrícolas y venta de dichas máquinas. La agencia en cuestión funcionaba a la vuelta, por la calle Aramburu, contigua al taller de chapa. En lo personal, Don José, conoce justamente en el hotel de su amigo Petersen,  a la que sería su esposa: Rita Rodríguez, quien estaba empleada allí. Se casaron, y permanecieron unidos hasta el fin de sus días,viviendo en esa casa de 1917, y trayendo tres hijos a este mundo: Ana Margarita, Juan José  (Tense) y Carlos Víctor (Lito).
En fin, que Don José Andersen fue un hombre con importante capital, que le permitió viajar mucho por el mundo, -eso sí, solo, porque Doña Rita no quería viajar-; pero es necesario decir que mientras él viajaba el negocio marchaba solo.Con varios empleados que lo atendían muy bien, y que facturaban  ¡un talonario! por día...................................................................................................................................................................
A partir de aquí, se desarrolla la historia que da título a este post.
Carlos Víctor (Lito) prosigue el negocio del padre, en el taller de chapa. Pero ya no se atienden sólo autos. Se arreglan cosechadoras y otras maquinarias agrícolas. Además, anexa el negocio de  cinco máquinas cosechadoras tanteras. Y esto prosiguió así hasta no hace muchos años atrás. Hoy Lito está jubilado.
Lito se casa con María Angélica (Marica) Gaviola, quien proviene de otra familia antigua de Copetonas. Hija de Ana María Michiels y Victorino Gaviola, tiene cuatro hermanas: Petra, Inés, Rosa y Luisa.

Taller original.A la drrecha, el primero, de material, de 1917
Estas son distintas copias de una misma toma.
Nótese la cuerda que dividía la vereda de la calle.
Y el enorme surtidor, detrás, hoy objeto de coleccionistas.
El taller de chapa, por dentro.
No sabemos los nombres de estas personas,
pero sus rostros quedaron plasmados para siempre...
Esta es apenas una hoja de aquellos talonarios
que utilizaban para facturar. Es de 1921.
Figura en él el Dr. Gallina, quien aun vivía en Copetonas.
Marica y Lito tienen a su vez, tres hijos: Oscar, María Rita y Ana Leticia.
 Los tres los han hecho abuelos.
 Oscar es padre de Maximiliano, Cecilia y Martín.
María Rita es mamá de María Pía y Victoria.
Y Ana Leticia tiene un hijo solo: Marcos Guillermo.

Para cerrar esta historia, quiero contarles que Lito cuida celosamente todos los talonarios, muy gruesos por cierto, que su padre utilizó en el taller. Hojas y hojas impecables, pasaron frente a mis ojos, de los años ´20 en adelante...
Y conserva, entre otros elementos, los apliques que se le agregaban a los vehículos que pasaban por su negocio, que dicen algo así como : "Taller de José Andersen... " entre otras leyendas, realizados en bronce, en Alemania, lugar al que fue Don José mas de una vez.
Aspecto actual de la casa (taller original), de 1917.
La primera puerta, de tres hojas, era la entrada a el taller,
donde estaba la fosa.
Frente de la casa, donde se nota la fecha de su construcción: 1917
Este salón fue la Agencia CASE . Fue comprado a Don Florencio Monforte.
Estado actual del taller, hoy en desuso.
 Gracias, Marica y Lito, por permitirme contar vuestras historias de vida!!