viernes, 10 de septiembre de 2010

Garavaglia y su avión

Carlos Garavaglia salía cada día de su domicilio de calle España, a menos de una cuadra de la iglesia, con su campera negra de aviador, de ésas que tienen bordados escudos y distintivos en mangas y pecho. Salía a buscar su avión para pilotarlo, contratado por los productores para espantar las avutardas (cauquenes).
Las avutardas por esos días eran una verdadera plaga para los sembrados.
El tiempo ha pasado, ya no está en Copetonas Garavaglia, ni su avión, ¡ni las avutardas!. Hoy los cauquenes están en franco peligro de extinción, y por suerte ya hay gente que trabaja para protegerlos.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Delegación Municipal


Como no podía ser de otra manera, fuimos a visitar al Delegado Municipal, Jorge Guillermo Fuertes, para saber sobre su gestión e informarnos del quehacer diario que lo ocupa. Fuertes pertenece a la Junta Vecinal, y ya va por su tercer mandato. Y claro, le hicimos preguntas de todo tipo.
Ya había leído mi posteado, así que pude constatar que lo poco que había escrito al respecto, era correcto. Por ejemplo, la cantidad de habitantes: unos 1300, cifra que se ajustará con exactitud cuando se realice el próximo censo, en breve. Preguntado sobre la ambulancia, que pasó a depender del ámbito municipal, Jorge contó que ahora se guarda en la sala de Primeros Auxilios, y que además consiguió (después de mucha resistencia de las autoridades ) reemplazarla por un modelo mas nuevo. La oficina del Correo Oficial de la República Argentina también es una novedad de los últimos tiempos, porque ahora funciona en un anexo de la Delegación. Había un riesgo cierto de que el Correo desapareciera de Copetonas, lo perdiéramos para siempre, por ello se lo reubicó en un salón lindero , sobre calle Pedro Eugenio Aramburo.
Consultado Jorge sobre cuántos empleados trabajan hoy en la Delegación, nos decía que tiene 7 empleados en calle y 2 en la administración. De los 7 obreros, 1 está destinado a tareas en el cementerio, pero a diferencia de otras épocas, éste ya no vive-como sus predecesores- día y noche en el camposanto, para preservar su salud mental y porque además es absolutamente innecesario. Esta tarea hoy la desempeña Raul Pinardé.
Consultamos sobre la existencia de algún proyecto sobre desarrollo y utilización posterior de la energía eólica, a lo que nos respondió negativamente, ya que llevarlo a cabo exige una erogación de dineros que hoy no hay. (Seguramente Ud. se hará preguntas , como yo, de porqué en un país tan grande y con tantas zonas ventosas, el Estado Central no aprovecha esta energía!)
La Sala de Salud, la querida Salita de Primeros Auxilios, depende hoy del Municipio de Tres Arroyos; es un ente descentralizado, y se obtienen los remedios para la población carenciada ,del Hospital Pirovano. En la Sala trabajan 3 empleados : Elda Serna, Gustavo Castro y Laura Sorensen.
Otro tema importante es el de la construcción de viviendas municipales. Había 28 casas , en dos barrios distintos, pertenecientes a dos planes diferentes. Por el Plan Federal, últimamente se construyeron 24 nuevas unidades habitacionales, en el predio que fuera la cancha del Club Copetonas. De esas 24, sólo 23 están entregadas; la número 24 está libre, sin estrenar, y a disposición de un médico o una enfermera que quiera establecerse aquí. No deberá pagar nada.
Hoy la Delegación está abocada con entusiasmo a hermosear la plaza que está en el trazado original del pueblo, esa plaza que siempre quedó como desubicada geográficamente, muy próxima a la antigua Sub-comisaría. Fuertes contaba cómo con exigües recursos colocaban unas piedras recuperadas del ferrocarril, marcando sendas; cómo se había respetado la arboleda que estuvo desde que yo tengo uso de razón, y cómo había dispuesto otros pasos para embellecerla e iluminarla. La plaza está situada entre las calles Avda. San Martín y Misiones, y las trasversales Dinamarca y Belgrano.
Ya he comentado en otro post que el pueblo luce limpio, agradable, prolijo, y eso es sin duda mérito de esta administración, que junto a los habitantes que buscan mejorar el aspecto del lugar y su calidad de vida, logran mantenerlo en ese estado. Pero mas allá de este comentario, desde mi apreciación personal, también debo decir que Fuertes , que quiere a su tierra chica por sobre todas las cosas, se preocupa por lo que en el mundo hoy se preocupan: la forestación. Y por ello es que ha puesto muchos árboles y seguramente pondrá mas en cuanto esté la Ruta 72 terminada.
Finalmente, la Ruta 72 fué también tema de conversación.
Hubo divergencias respecto a por donde debía pasar: a 3 km. del pueblo, decían unos, o como sostenían otros, ahí nomás, detrás de los galpones del F.F.C.C., lo que equivalía a 1 km.de distancia. Finalmente primó este último criterio, y se siguieron los pasos pertinentes.Vialidad Provincial aprobó el proyecto y ya fueron notificados todos los propietarios de las tierras. Hoy se está ejecutando la base del camino de acceso a Reta y un tramo de la ruta 72 desde Copetonas en dirección a Lin Calel. Es una obra largamente esperada, que llega después de 40 años de pedir y pedir.
Hace 25 años , ya se había realizado el corrimiento de alambrados desde el cementerio hasta Reta, pero luego todo quedó en la nada, de ahí el escepticismo de muchos productores , pero al ver que la obra está en marcha, su ánimo a cambiado. Es que, al decir del Sr.Intendente de Tres Arroyos, Carlos Sánchez, los productores van a poder ahorrar mucho en fletes, cuando tengan que transportar su producción hasta los puertos. En ese sentido, Copetonas pasará a ser una localidad intermedia entre los dos puertos bonaerenses de mayor importancia nacional: Ingeniero White y Quequén, y ello hace revivir las ilusiones de los copetonenses.
Esta etapa de las obras, -corrimiento de alambrados, alcantarillado y ejecución de bases-, comprende 9 km. desde Copetonas a Lin Calel, lo que es la ruta 72 propiamente dicha, incluido lo que pasa por la localidad para empalmar con el acceso a Reta, mas 26 km. hasta el balneario. Si bien calculan que va llevar mas de un año de trabajo, se estima que para fin de año el alambrado del nuevo camino llegará al punto final del acceso, el mismo ingreso a Reta, ya zona urbana, hasta la iglesia.
Con todo esto, Jorge Fuertes también se ilusiona mucho, y al hablar del tema, explicaba que él no quiere que el pueblo se muera, por eso insistió en que el camino pasara lo mas cerca posible de nuestra localidad, en la convicción de que siempre alguna inyección monetaria recibirá el pueblo. Es bueno recordar que Reta no tiene estación de combustibles ni entidad bancaria, (con su cajero automático respectivo), que sí tiene Copetonas, y que es un excelente servicio para los viajeros.

Quiero agradecer enormemente la gentileza que tuvo Jorge Fuertes para conmigo, ya que a pesar de todas sus obligaciones hizo un tiempo para atenderme ( y no es la primera vez que lo hace), amable, distendido, y atento a las sugerencias que yo pudiera hacerle. Gracias, Señor Delegado!, gracias Jorge Fuertes!



sábado, 4 de septiembre de 2010

Flia.Monforte-Varela (ellos también hicieron Copetonas)

Uno de los poemas que Titino escribía...

Foto del colectivo que tenía Florencio Monforte (padre), en la década del 20.Detrás, la casa de venta de repuestos automotores de José Andersen.
Grupo de amigos en el cumpleaños de 15 de Lucrecia Beherán. Abajo, sentada a la derecha, Irma Monforte
Titino actuando en una de sus obras de teatro

La familia en pleno:
A la izquierda Gustavo, le siguen Diana, Titino, Noemi, Arturo e Irma

Florencio (Titino) Monforte era hijo de Florencio Monforte y María Cabrera. Tuvo una hermana, Irma Azucena, que falleció con poco mas de 20 años. Titino se casó con Noemí Varela, perteneciente a otra familia muy conocida del pueblo. Tuvieron cuatro hijos: Irma Azucena, Arturo, Diana y Gustavo. Noemi era ama de casa mientras Titino salía con su bicicleta, silbando, rumbo al trabajo que ese día le esperaba: era letrista, pintor de obras...
Pero paralelamente, su alma de artista, le acuciaba para hacer otras cosas.
El residía en Copetonas en sus últimos años, pero anteriormente había vivido y realizado diversas actividades en Balneario Reta. Allí comenzó como músico solista y en orquesta tocando el bandoneón, en 1939. Participó en la plantación de tamariscos para fijación de médanos. Puso un negocio de comidas con algunos anexos, hasta que decidió volver a Copetonas.
En sus últimos años se dedicó a escribir memorias de su paso por Reta, poesías, cuentos gauchescos, obras de teatro y ciencia ficción.
Titino había nacido en Copetonas el 4 de febrero de 1924, y falleció muy joven aún, el 13 de enero de 1990, en su pueblo natal. Hubiera querido llevar a un libro sus recuerdos, pero la vida no le dió tiempo, por eso su esposa e hijos recopilaron su obra y presentaron en compendio "Pequeñas historias de Reta", que habla del amor que sentía por ese lugar y de la íntima relación que lo unió a los pobladores de Reta, algunos ya desaparecidos.
Noemi sigue viviendo en Copetonas, sus hijos se casaron todos: Irma y Arturo viven en el pueblo, mientras que Diana reside en Mar del Plata y Gustavo en Olavarría.
Ya hay nietos y biznietos, la familia se hizo mas grande aún, y en la sangre de muchos de ellos corre esa impronta poética del abuelo Titino.