martes, 29 de mayo de 2012

Adiós, Pila!!

Estas son las noticias que uno no quiere publicar, pero a veces, es necesario hacerlo.
El 27 de este mes, dejó de existir en Mar del Plata, Pilar Antonia Beltrán de Mara, a los 90 años de edad.
Pila, como se la conocía en Copetonas, era integrante de una gran familia que se radicó ahí, cuando todos los miembros eran muy jóvenes.Gente muy apreciada. Y se casó con Humberto Mara, también miembro de otra familia de la misma calidad, honesta y de trabajo.Ya conté en otro post, hace tiempo, la historia de esta familia, las peripecias pasadas por Pila al quedar viuda joven y con tres hijos pequeños a su cargo.No quiero describir más, lo abnegada y laboriosa que fue, porque creo que todos lo saben y comparten el criterio. Pero sí, quiero decir que es una enorme pérdida para todos; también para mí. Yo-como tantas chicas-, estudié corte y confección con ella. Y desde entonces, forma parte de mi vida. ( Soy una convencida que cada existencia se teje, a lo largo de toda su duración, con los hilos de otras existencias que nos rozan, o que se estrechan con nosotros , creando así la urdimbre de lo que será nuestra propia humanidad.)
Detrás de Pila, queda una gran familia desconsolada; en principio sus hijos Pochi, Tito y Jorge, y luego nietos, bisnietos,  sobrinos, cuñados, etc. Y sus amigos del pueblo.

Aquí va mi último beso, Pila...

miércoles, 23 de mayo de 2012

Nuevo equipo para los Bomberos.


Muy orgullosos y felices están los Bomberos Voluntarios en mi pueblo, ya que han recibido este equipo, indispensable para su altruista labor. Ignorante en la materia, pregunté qué era, y así me contestó Guillermo Termansen:
Se trata de un equipo de respiración,  dotado de un tanque (de color naranja) que lleva aire comprimido.
Colocado a la espalda, se conecta a una máscara con visor, que, naturalmente , cubre el rostro del bombero. Se utiliza en lugares siniestrados donde hay mucho humo y/o temperatura, o donde se han derramado químicos.
Felicitaciones!!
(Y gracias, Guillermo)

jueves, 17 de mayo de 2012

Notita de color:Rambosio y su caballito

Hubo una época, que los habitantes mas antiguos de Copetonas recordarán, en que el Estado cerró las exportaciones de cereales;  esto sucedió durante cuatro largos años. En una tierra tan pródiga como la de nuestro pueblo, el hecho fué complejo, ya que no había suficientes galpones para guardar las bolsas de las cosechas. Los chacareros, entonces, optaron por apilarlas, apelando al trabajo de innumerables brazos de hombres que formaban parte de las cuadrillas, sobre las tierras del ferrocarril.
Se pusieron tablones sobre el piso, que cubrían mas o menos la misma superficie de un galpón , y sobre ellos, las estibas. Bolsas de trigo o de avena, conformaban las pilas de bolsas, en  16 o 17 filas.Por las lluvias, las cubrían con chapas por arriba, y por los costados con arpilleras, a las que se denominaban tapacara.
Trigo por un lado, avena por otro. Imposible confundirlas, pues la avena, al ser liviana, era embolsada en  bolsas mas anchas. Pasaba el tiempo, y era natural que se viera por el entramado de la arpillera los brotes del cereal, asomando. Sospecho que habrá habido grandes pérdidas!
Y eran tiempos de muchos linyeras*, que se arrimaban a las estibas, en busca de reparo.
Al policía Rambosio le molestaban los linyeras, por lo tanto los echó, y éstos fueron a dar con su humanidad contra los galpones del ferrocarril, y de la cooperativa, buscando algo del reparo perdido.
Pero, porqué le molestaban los linyeras a Rambosio? Resulta que él tenía un caballito, (con ese animal hacía las recorridas), y vió la hermosa avena que se le ofrecía ante su vista: hermosa, buena, gratuita, y necesaria! entonces, despejada el área, fue por la noche, y tironeó una bolsa para llevársela, con tanto infortunio, que se le vinieron varias encima!! y para peor, cayó hacia atrás, quedando con sus brazos aprisionados en su espalda, y las bolsas encima! Por supuesto, empezó a gritar como loco, por el dolor y pidiendo ayuda . Y los primeros que acudieron a ayudarlo fueron esos linyeras que él había corrido.
Anécdota ésta, que muchos recuerdan...



* Los linyeras fueron denominados "crotos", en tiempos en que el Gobernador de nuestra provincia era precisamente el Sr. Crotto. El fue quien dió la orden de que todo aquel peregrino que necesitara comer, tenía permiso para entrar a los campos y carnear -por ejemplo, un cordero-, a condición de que dejaran el cuero colgado del alambrado. Esta medida ayudó mucho al caminante, (que los había por miles, hambrientos y sin conseguir trabajo), en una época muy triste de Argentina. Desde entonces, croto y linyera, son sinónimos.